lunes, 16 de febrero de 2015

Carnaval, carnaval...



Carnaval, carnaval… BB sigue creciendo y vamos cumpliendo etapas. En mi ciudad los carnavales, sin ser de una trascendencia importante a nivel nacional, si se monta un buen tinglado, así que decidimos salir a dar una vuelta con BB el sábado, eso si, en horario infantil.

Una, que siempre había disfrutado del carnaval de noche (en mi época se salía de noche y no de tardeo como ahora), no había comprobado hasta ahora la magnitud del carnaval en horario vespertino. Ilusa de mí, creí que habían algunos niños disfrazados, y que habría ambiente carnavalero, pero no pensé que literalmente no se pudiera andar por la calle más de dos pasos seguidos sin tener que pararse. Era como estar en un pub de moda a las 3 de la mañana y todo el mundo queriendo llegar a la barra, … solo que el pub en sí era la propia calle.

Ya el año pasado salimos a dar una vuelta pero solo estuvimos en una zona, así que no comprobé las riadas de gente que se montaban para llegar de un sitio a otro, y repito, eso EN HORARIO INFANTIL!

Lo más divertido es que no solo los niños iban disfrazados, sino que los padres, muchos de ellos, también se animan, y así ves a las 6 de la tarde a toda una familia vestidos de “Alicia en el país de las maravillas” o a todos vestidos de abejitas.  Me pregunto si terminaré animandome yo también a salir disfrazada a juego con BB un año de estos...

El año pasado, hice una minicapa de Caperucita roja para BB y se la puse encima de un vestidito de cuadritos que ya tenía, y ahí iba mi peque tan mona ella, y más a gusto que nada, puesto que no era nada aparatoso el disfraz. Como salimos con Unai, a el le preparé una careta de lobo (porque el por s mismo no da el perfil de feroz sino más bien, todo lo contrario), de modo que iban de “Caperucita y el lobo feroz” y claro, se quedaban con todo el mundo.

Este año, no sabía muy bien que prepararle. Viendo la cantidad de gente que había decidimos no salir con Unai, y además dejar el cochecito en casa, ya que BB quiere ir andando solita a todos lados. Y entonces recordé una entrada de la que hablé el año pasado sobre los disfraces en Party&Paper, y recordé un disfraz de pollito que me enamoró, y además era totalmente handmade, y me puse manos a la obra. He de decir que pese a que parezca laborioso, no tarde más de media hora en pegarle las plumas. Un par de boas de plumas blancas, un body, una pistola de pegamento, y un poco de fieltro para la cresta y las patas, fue más que suficiente para hacerle mi propia versión del disfraz de pollito que tanto me gustó y que os recuerdo con esta foto.






He de decir que BB causó sensación (aunque esté mal que yo lo diga), pero ella es tan peque y el disfraz tan dulce, que iba levantando pasiones por donde iba. Así que os animo a que lo hagáis si os gusta, porque además iba calentita a tope. Era la primera vez que la disfrazábamos con algo más elaborado, y aunque al principio parecía que no nos iba a dejar porque le molestaban las plumas, en cuanto se lo colocamos bien puesto, se quedó tan encantada que se miraba en el espejo, presumida, y decía “Wooow!”, jajaja.

Fue una tarde divertida, sobre todo para ella, que bailaba divertida moviendo el culete al son de la música mientras alucinaba con el despliegue de gente disfrazada. Esta niña me ha salido marchosa… veremos que hacemos cuando llegue a los 15…

3 comentarios:

  1. que disfraz más chulo! me lo apunto! ^^ saludos!

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  2. Que cosa más mona! Yo el año que viene me apunto a los carnavales, este era muy pequeño.

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  3. Qué monada!!

    Te sigo en blogger y te invito a seguirme :)

    Un abrao

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