Hoy, hace un año y un día que tocamos el cielo. Hace un año y un día que la ilusión y la unión y la esperanza se transformaron en felicidad desbordante y desbordada, en todos y cada uno de los españoles. Daba igual que fuéramos del Norte o del Sur, del Este o el Oeste, lo único que importaba era que España se convirtió en Campeona del Mundo de Fútbol por primera vez en su historia.
Ahora, un año después, he vuelto a releer el post que escribí en aquel momento. Me he vuelto a emocionar, y reitero todo lo que dije en aquel momento (para el que no lo leyera, os pongo este enlace a esa entrada La gente canta con ardor,¡¡¡Que viva España!!!)
Estuve viendo un especial sobre aquel día, incluso volví a ver el partido de la final, y aunque ya sabía el final de "la película", era como si se me olvidara, me volví a indignar con el arbitro, con las faltas y con las entradas de los holandeses a "nuestros chicos", con la patada en el pecho a Alonso. Me volví a apenar cuando vi que Torres se rompió en los últimos minutos del partido, y volví a sentir como se me erizaba la piel al ver el gol de Iniesta (¡¡¡Iniesta de mi viiiiiidaaaaaaaaa!!!)
Es curioso que vuelva a sentir esa emoción tan intensamente después de un año. Pero creo que aquello fue tan grande para todos, que pasará mucho tiempo antes de que algo de ese sentimiento cambie. Las imagenes de la Final, junto con la alegría desbordada de los jugadores, la imagen de Iker llorando, la de las plazas y las fuentes de toda España celebrando el triunfo, con gente también llorando por la emoción contenida, y la marea de gente en la celebración y bienvenida a los campeones, hacen que me estremezca nuevamente un año después.
Recuerdo hacer estado viendo el partido con T en un pub cercano, lleno de gente, y todos con el corazón en un puño. Los nervios eran tantos que no aguantamos todo el partido en el pub. Nos fuimos a casa a ver la prorroga, para intentar relajar los nervios en el paseo hasta casa. Cuando finalmente Iniesta nos deleitó con ese golazo, estallamos, gritamos, nos abrazamos, no nos lo podíamos creer. Y una oleada de orgullo patrio recorrió nuestros corazones. Después de descargar la adrenalina, nos reunimos de nuevo con la marea roja para seguir viviendo ese momento inolvidable.
Y tu, ¿Qué estabas haciendo en el momento en que Iniesta marcó el gol de la victoria?
