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domingo, 8 de enero de 2012

Se acabó lo que se daba



No, tranquilas, no me refiero al blog, no voy a cerrarlo ni nada de eso. Me refería a que se han acabado las fiestas navideñas, y con ellas, todas las comilonas, las compras, los regalos, los adornos navideños, los roscones... en definitiva, los excesos de todo tipo.

¿Alguien sabe decirme por qué el árbol de navidad cuando lo sacas de la caja esté perfectamente embalado, y cuando intentas devolverlo a la misma caja para guardarlo, NO CABE ni por asomo en la misma? Misterios sin resolver.

Ahora, poco a poco habrá que volver a la rutina, la semana se me va a hacer eteeeeeeerna sin ninguna fiesta que aligere la carga de trabajo. Yo necesito una vuelta escalonada, como en la operación retorno de tráfico.

Ayer fue un día intenso, los Reyes Magos visitaron mi casa, y dejaron regalitos para todos, así que mi árbol (si, el mismo que hoy no cabe en la caja) amaneció rodeado de regalos, incluso para Unai. (Es que ha sido muy bueno este año, jeje)


Nos dejó alucinados, porque mientras los regalos estaban debajo del árbol, los respetó muy educamente (cosa que para ser un cachorro, ya tiene su mérito). Cuando nos acercamos para abrirlos, el primero fue para el. Le señalé el regalo, para ver lo que hacía, y entonces, lo cogió delicadamente con su boca, lo puso entre sus patas y ¡se puso a desenvolverlo con los dientes! Alucinados nos dejó, parecía que sabía lo que tenía que hacer, jajaja. Así que pasó un rato estupendo destrozando los papeles de su regalo, y encima, le encantó la pelota (el regalo), porque desde que la tiene no la ha soltado. Desde luego, esto si que es ser agradecido ¿eh? jeje.

Os dejo una foto de lo bien que se lo pasó desenvolviendo el regalo.



Este es el resumen de mi día de Reyes. Y a vosotr@s, ¿os han traído muchas cosas o los camellos han llegado cargados de carbón? Apuesto que lo primero.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Cosas que no soporto de la Navidad



Aquí van cinco cosas que no me gustan de la Navidad, tal como está montada en España.

1.- ¿Quién ha dicho que sea absolutamente imprescindible entrar en un centro comercial y que los villancicos te taladren la cabeza? Si estas dentro del centro comercial diez minutos, no pasa nada, pero como estés un rato visitando las distintas tiendas, los villancicos empiezan a apoderarse de tu mente, ¡y luego no te abandonan en todo el día! ¿Cómo lo harán las personas que trabajan allí? el otro día pasé por el Corte Ingles a mandar un paquete por correo, y los dependientes tenían cara de querer cortarse las venas. Yo creo que más de uno aprovecha estas fechas para pedir vacaciones, o para pedir una baja por depresión, porque de verdad, aguantar tantas horas los mismos villancicos es para volverse tarumba. Los ves en sus puestos con la mirada perdida y a punto de empezar a balancearse adelante y atrás, ¡y te dan una pena!

2.- ¿Por qué la gente no se planifica un poquito más y tooooooodo el mundo decide salir a la calle los mismos días desesperados por comprar los últimos regalos? Según en que calles, y a qué hora, se hace practicamente imposible transitar por la acera, de la cantidad de gente que hay con bolsas por la calle. ¿Por qué somos tan cenutrios?

3.- ¿Por qué la gente se empeña en ir a la tienda de Tous de El Corte Ingles, cuando hay otra tienda Tous, enfrente, en la que nunca hay tanta gente, y aun así se empeñan en comprarla en la de El Corte Ingles donde tienen un expendedor de números como en la carnicería (eso si, muy mono todo con el logo de los ositos), y una tiene la impresión de ir a comprar cuarto y mitad de mortadela? ¿Por qué somos tan cenutrios? (y 2)

4.- ¿Por qué todo el mundo se empeña en concentrar las comidas/cenas de empresa/amigos/gimnasio/y demás círculos que frecuentes, en los mismos días? Nosotros este año ya hemos ido a dos celebraciones el mismo día (comida y cena), he tenido que dejar de asistir a una tercera, porque no tengo aún el don de la ubicuidad y el fin de semana que viene aún tengo otra celebración.  Y eso que aún estamos a principios de mes. ¿Por qué somos tan cenutrios? (y 3)

Y por último, y no por ello menos importante:

5.- ¿Por qué a mi perro le encantan las piñas de mi árbol de navidad, y se dedica a jalarselas cuando nos vamos a trabajar? ¿Será que a Unai no le gusta la Navidad y nos hace boicot? ¿O simplemente es que le gustan más las piñas que la Navidad? ¿Por qué tengo un perro tan cenutrio? jajaja

Si alguien tiene respuesta a cualquiera de estos misterios, por favor, ¡que me lo diga!