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lunes, 3 de enero de 2011

FELIZ 2011!!! ... A vueltas con la nicotina

Lo primero que quiero hacer en esta primera entrada del 2011, es desear a todo el mundo un feliz año 2011, y en especial, a todos los que pasan por aquí de vez en cuando, o a los que pasan por aquí, aunque solo sea por casualidad.

Estos días me he dado cuenta que he sobrepasado ¡¡¡las 10.000 visitas!!! ¡Madre mía! no pensé yo cuando empecé a escribir el blog, que fuera a tener tantas visitas, y más escribiendo sobre un tema tan personal. En cualquier caso, os quiero dar las GRACIAS por estar ahí, detrás de la pantalla todo este tiempo, y que no os hayáis aburrido, jeje.

El otro día en una de las múltiples comidas navideñas que he tenido estas últimas semanas, pasó una cosa curiosa. Éramos unas 10 personas, de las cuales 6 éramos no fumadores y 4 fumadores. Como era un restaurante donde estaba permitido fumar, los cuatro fumadores fumaban entre plato y plato (como siempre han hecho los fumadores que conozco cuando se sale a comer o cenar). Y es curioso, porque el resto de no fumadores, todos por separado y en distintos momentos de la noche, hicimos la misma apreciación "¡¡¡Qué ganas tengo de que llegue el 2 de Enero!!!" (Día de la entrada en vigor de la Ley antitabaco que prohíbe fumar en todos los espacios cerrados y en algunos lugares al aire libre, como la entrada de los colegios, hospitales, o en parques infantiles)

Y es que, aunque estemos acostumbrados a ceder (yo confieso que, cada vez, lo soporto menos), por deferencia con los fumadores, y por estar con los amigos, lo cierto es que a ningún no fumador le hace gracia tomarse un solomillo ahumado por el cigarro del comensal de al lado, ni volver a casa con una peste considerable en ropa, piel y pelo.

He de decir, en honor a la verdad, que la mayoría, espera a fumar para hacerlo entre plato y plato, pero claro, no se dan cuenta que igual ellos han acabado ¡pero algunos de los que estamos allí no! Y entre eso, y el humo que ya existe concentrado en el local, del cigarrito de la cervecita mientras esperas al resto del grupo, del cigarrito de después del aperitivo, del otro cigarrito más después del primer plato, y el de después del segundo plato, cuando llegas a los postres, la nebulosa es considerable. Porque claro, esto hay que multiplicarlo por cada fumador de la sala, y todos los que han entrado antes que tu al restaurante.

Yo sé que los fumadores no se percatan de este tipo de cosas (o sí, pero les puede el vício), pero ¿Qué queréis que os diga? Yo estoy encantada con la nueva Ley antitabaco, a ver si se cumple y podemos salir de copas un día y volver a casa sin tener que tirar directamente la ropa a lavar, meterse en la ducha, lavarse el pelo, secárselo, y acostarse sin pestazo a humo, porque eso es lo que hacemos T o yo cada vez que salimos de marcha hasta ahora. Y en eso, estoy segura que ningún fumador está pensando, porque me imagino que a ellos esto no les incordia tanto como a mí.

Todos los fumadores que conozco argumentan que se les están quitando libertades, y que tienen derecho a fumar. Sin embargo, para mi es algo obvio: La ley lo que intenta no es prohibir fumar, sino proteger a los que no fumamos, y que esa actitud (la del fumador) no afecte a nuestra salud.

Los fumadores argumentan que haya locales para fumadores y para no fumadores, pero el caso es que, al menos donde yo vivo (aunque me consta que en otro sitios si existen locales de no fumadores) no conozco ninguna cafetería donde no se pueda fumar, y de los pubs, ni hablamos claro.

Yo entiendo que es políticamente incorrecto no ser considerada con los fumadores, y supongo que si algún fumador lee esto, se llevará las manos a la cabeza y pensará que soy una talibana antitabaco, pero es que ¡ESTOY HASTA EL MOÑO DE AGUANTAR HUMOOOOO! Así que lo siento, seré poco solidaria con los fumadores pero es que creo que ya he aguantado bastante humo en mi vida.

También tengo que decir que antes, no sé si porque era más joven, o porque era más habitual que la gente fumara, o porque en mi casa mi madre fumaba, lo cierto es que antes lo llevaba mejor. Quiero decir que siempre me ha molestado, pero antes, aguantaba más por deferencia a los demás fumadores, y ahora, será por la edad, pero me he vuelto mucho más radical en este tema. Se ve que me he cansado de tragar humo, o que desde que ya no se puede fumar en los centros de trabajo y edificios públicos, me he dado cuenta de que me molesta el triple que antes, quizá he averiguado lo bien que me encuentro sin humos.

Si a eso añades que mi madre falleció de cáncer de pulmón, supongo que una se vuelve cada vez menos condescendiente.

Así que lo siento por los fumadores que tengan que salir a la calle para poder fumar, y espero no ofender a ninguno con esta entrada, porque no es mi intención molestar a nadie, pero que queréis que os diga, yo estoy encantada de poder ir a tomarme un café o bajar a desayunar a una cafetería, sin que el pincho de tortilla esté ahumado por el cigarrito del tío de la barra, jajaja. (¿Alguien me puede explicar la razón de poner la zona de fumadores en las barras de los bares, al lado de la comida?)

Bueno, supongo que este tema será duramente criticado por los fumadores, pero me pedía el cuerpo escribirlo, y gritar a pleno pulmón ¡¡¡POR FIN!!!